martes, 12 de junio de 2012

Quiero


Cuando mis ojos estén saciados de ti,
calmados por la muerte, ¿o por el sueño?
Cuando el desván de tus anhelos  permanezca ordenado,
Y la cordura llegue mecida por el viento…


Cuando el caos de mi lecho deje paso
a una sábanas tersas y obsesivas,
y acurruque tu  alma una nana de esperas
enlazando tus labios a cada sentimiento…

Cuando la lluvia caiga sobre siembras resecas
y la escuchemos juntos mojando las aceras,
y  podamos mirarnos sin más meta que mirarnos tan solo…

Cuando llegue la tarde, aunque te sienta lejos,
y aprenda a pensarte y escucharte en el silencio
Sabré que ya he llegado…; Podré decir, te quiero.

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