miércoles, 28 de noviembre de 2012

El aula


EL AULA

 

 

Hay días que bajo el peso cansino de la clase me siento en la tarima,
 dejo la tiza sola, y busco entre los bancos mi cara sin arrugas.

Hace poco pensaba que el que hablaba tenia los pies planos.
Era mas viejo que hoy creo lo fuera mi figura,
y mas joven que son mis pensamientos;
y sin embargo encuentro en él un fondo de ternura
que en mi imagen de hoy, aunque quiera, no encuentro.

 
¿ Qué pensaría de mí aquel que era yo mismo?,
 ¿ qué pienso yo ahora del estudiante antiguo ?

El diría : no has llegado ,¡ viejo !,no has llegado.
Has errado el camino; no era eso.
Estás en desventaja , estás pasado.
Yo puedo ser lo que tu no has sido 
y tú no puedes quedarte ahí a mi lado.

Viejo : la vida te ha vencido.

Y yo contestaría:

Muchacho, ahí está  tu destino:
mi cara con arrugas y los pasos cansinos...
Yo puedo pasearme en el ayer sin ti;
Tú tienes que seguir mis pasos y un camino...
No existe tu existir sin mi;
no añores lo que no has de evitar, amigo.

Muchacho: acaricia la tiza que te entrego, la pizarra pulida,
la noche sosegada.
Acariciala como el viento a las olas y el eco a la montaña.
Acaricia tu mañana antiguo como cada recuerdo me acaricia el alma.

Camina esperanzado, mi pasado: la vida está contigo 

martes, 27 de noviembre de 2012

MI MESA DE TRABAJO


LA MESA

 

 

Mi mesa de trabajo:

mi vieja y polvorienta mesa de trabajo

llena de afanes olvidados,

recuerdos  y quimeras.

 

En tu  estructura de pino se ha forjado

parte de mi vida.

Vetas  segovianas llevadas al Sur .

 

Mi mesa de un sótano añadido

a días sin ventura.

 

 Sabes tú de sinsabores ,

papeles cotidianos , anhelos  y poesía

mas que de triunfos y oropeles.

 

En tu cajón derecho está el presente;

en el centro el futuro hecho ficha y cuartilla,

en el izquierdo, asuntos olvidados;

y, ocupando el hueco del tintero,

 el ansia ineficaz de lo inmediato,

y el alma mía , mi mesa de trabajo,

en silencio , sobre ti ,se duerme en el tablero.

 

sábado, 17 de noviembre de 2012

caminos


Para llegar a ella no hay  camino;

No hay vereda ni trocha ni cañada,

Ni serventía, ni atajo, ni sendero,

Ni día, ni luz, ni madrugada.

 


No busco ya los pasos anchurosos,

Ni las huellas que intuyen las vaguadas;

Ni sigo veredas sobre el monte,

Ni vericuetos, ni trochas encaladas.

 

Tu camino y el mío besaron la dehesa,

Se poblaron de romero, de noche y de retamas

Y acabaron, sinuosos, presagiando infinitos,

Citas de eternidad, esperas sin llegada.

 

Tu camino y el mío se citaron un día,

E hicieron un trecho de mañana.

Pero a la tarde dijeron que se iban,

Y dibujaron cruceros en el alba.

 

No hay camino ya para nosotros;

Ni camino, ni regreso, ni esperanza;

Solo queda que la muerte nos una;

Solo espero que llegue su llamada.

 

Vagando en mi destino


No tengo, amigo, sensación de regreso,

que no estuve en posadas de verano;

que no partí y me quedé dormido

en mi rutina de ayer y de mañana.

 

No tengo que contarte, libro amigo,

ni aventuras , ni amores,  ni mudanzas,

que vuelvo  a ti sin haber partido

con el reloj parado en tus cuartillas.

 

El tiempo y yo que cabalgamos  juntos ,

 este verano rompimos la baraja,

y jugamos a ser desconocidos :

él ,  por su vía de siempre, inexorable.

Yo, por los pagos de hoy,  vagando en mi destino.

 

 

Y es que mi marcha ha sido  una  parada

del tiempo en el ayer perdido,

un descansar del alma en el zaguán de casa.

 

viernes, 16 de noviembre de 2012

OTOÑO


OTOÑO

 

 

Vuelvo vacío,

 vacío como una calavera de museo.

Ni lo había, ni lo hay ni lo habrá luego.

Vacío absoluto, antítesis de lleno.

 

Vuelvo ligero,

ligero de ti por hartura de lazos opresivos,

que ansío la libertad de los espacios viejos,

espacios  conocidos y, amigos;

 espacios de libertad y de reencuentro .

 

Vuelvo por la costumbre de volver,

costumbre perniciosa de regreso.

Que volver, volver, volver

me suena mas a cantarela antaña

 que a deseo.

 

Quizás sea una  forma de regreso, 

-verano absoluto y cadencioso -

 Una forma para hacerse viejo.

Y de año en año

 - sin que sirva de precedente -

me escriba un verso.

 

Un verso para mi, a mi pellejo ,

que no me lo haga otro ,

que diga cosas del yo al mí ,

baladí de intimidades mías.

 

Ser yo; yo que me acabo

 y necesito un verso.

martes, 13 de noviembre de 2012

Caminante de ayer


Caminante de ayer.

 

 

Me he sentado en tu ausencia

junto al recuerdo tuyo,

camino bacheado en distancias de ti.

 

Me he sentado a mirar la indicación pequeña,

la señal situada en cruceros sin sol.

Se detuvo mi andar porque tú ya no estabas,

porque las metas viejas volaron al vacío,

y va sintiendo el alma el caminar cansino

( por tu ausencia.

 

Me he sentado a buscar mi brújula de antes,

mi Polar cotidiana: mensajes que eran besos ,

constelación de curvas y de senos,

carrusel de plaza circular y ondulante.

 

Me he sentado al borde del camino :

me he sentado a dejarte de querer,

 y no he podido.