jueves, 20 de diciembre de 2012

Libro reencontrado


LIBROS



Perdona, libro amigo, que te dejé plantado;
Hoy vuelvo a ti consciente del regreso.
Vuelvo,  a pedirte que me dejes leerte,
en la página y el renglón dejado.

Y es que fuera de ti, querido amigo,
no encuentro sosiego ni descanso.
Sólo en ti, en tu tranquilo estar,
 se esparce el alma.
Eres tertulia, camino y aposento.


Sé por ti que amo el paisaje repetido,
el aroma del horno callejero,
el retrato amarillo,
la carta de amor deshilachada.

Sé que encierras el arcano
 y el alcanfor pajizo del cajón callado del ropero.
Sé por ti de amores ya pasados,
sé por ti  de mi mañana. incierto

Conozco tu realidad de antaño,
tu gloria momentánea,
 tus años empolvados.
Libro amigo, compañero del alma:
¡ recíbeme en el renglón dejado ¡

sábado, 15 de diciembre de 2012

Segriá


SEGRIÁ


Apenas puedo recordar tu imagen.
Fue tan escaso el día compartido,
tan leve el encuentro,
tan liviano el azahar de aquel S. José florido
que apenas leí  tu cara adolescente.

Te recuerdo ligera, esbelta, sinuosa:
como el brote nuevo del naranjo en flor.
Te recuerdo lejana , misteriosa...
acariciando marzos  en cartas primorosas;

Recuerdo tu letra menuda ,
 papel rosa italiano,
papel gris festoneado,
un dibujo, un te quiero, un pensamiento.

Aromas del Segre .
Osa Mayor eterna en noches de niñez.

Hoy puedo esperarte en  el recuerdo,
Acariciar tus cartas en legajos de luz...
Puedo, si quieres,  soñar tu imagen nueva
desde este azul intenso en el que te  amé tanto. 

viernes, 14 de diciembre de 2012

Punta Humbria


COMPAÑERA


Amor:   tantos días sin verte,
tantas semanas muertas de la historia reciente,
tantas, amor, que el tiempo se ha hecho amigo  y compañero.

Inexorable, silencioso y certero
pasó como el arroyo  que nace en la montaña
sabiendo que allá abajo, donde la tierra ensancha
será río en silencio,  soto de agua callada.

Cuando el reloj termine,
 cuando la  mar se acerque,
cuando se inunde el aire,  amor, de brisas y de sal
cuando se muera el tiempo ,
esperaremos juntos  sentados en la playa

Amor... tantos días ausente...

lunes, 3 de diciembre de 2012

Saludos


SALUDOS

Arrastrando el carro,
con la certeza de haber perdido en ello
la libertad y la vida.
Agobiado en el sudor diario.

Subiendo por los años los afanes ajenos,
y dejando los míos olvidados;
como piedra angular
 aplastada en arbotantes de tiempo.

Mi andar es una rasante sucesiva de mañanas
ocultos por estar mas altos, mas arriba,
en la siguiente noche, en la siguiente esquina;
en cada poniente fatigado y exhausto .

Y en cada uno de ellos sin descanso,
de nuevo a subir tragando la saliva
( de la derrota amarga
en renuncia de bien sin recompensa
hasta morir desecho el corazón
destrozado por no ser, habiendo sido tú.

Y mirar hacia atrás como consuelo íntimo
de escollos que quedaron a la espalda,
en esta guerra civil contra mi mismo.

Y probablemente me obliguen a subir
y seguiré subiendo,
como en verano le llegan los higos a la  higuera,
que no seré yo de otra manera
 por tu paso por mí, porque es mi sino.


sábado, 1 de diciembre de 2012

Dolores

Este poema fue escrito en 1990




DOLORES.

Eres piedra angular de mis sueños,
noche donde el descanso se hace unión y caricia,
 mañana de una primavera viva y luminosa.
Eres olor a pan, a fruta y a camino .
Eres calor, refugio y esperanza.
Eres   las aguas  del otoño empapando el verano,
 valle del alma que se abre  en promesas de amor.

Eres barbecho de tres yuntas preñando  pegujales,
cosecha almacenada en odres de ternura ,manantial del deseo.
Eres , esposa,  pozo  de agosto  en secanales ,
 luz en calle sinuosa ,
 espliego en la vereda, cobertera en febrero.
Eres , amor , lirio de marzo, flor de romero.

Locura

Este poema fue escrito en 1988




LOCURA


Tengo por cierto tu regreso
y aguardo prevenido junto al fogón la espera.
No tengo mas oficio que esperarte
 con la escopeta presta y el corazón parado.

Y así de madrugada, cuando llegues,
cuando quieras entrar en su aposento,
cuando sienta tus pasos acolchados
( en la estera de pleita,
me encontrarás despierto y afilado.

Y podré matarte poco a poco,
paladeando tu miedo en mi presencia,
 lamiendo , junto al perro, sangre tuya
y midiendo los palmos de tu lengua.

Y así , locura, cuando te sienta muerta
muerta y desgarrada entre mis manos
 mientras la beso a ella,
sabrás que por amor no has conseguido
atravesar los quicios de mi puerta.