jueves, 20 de diciembre de 2012

Libro reencontrado


LIBROS



Perdona, libro amigo, que te dejé plantado;
Hoy vuelvo a ti consciente del regreso.
Vuelvo,  a pedirte que me dejes leerte,
en la página y el renglón dejado.

Y es que fuera de ti, querido amigo,
no encuentro sosiego ni descanso.
Sólo en ti, en tu tranquilo estar,
 se esparce el alma.
Eres tertulia, camino y aposento.


Sé por ti que amo el paisaje repetido,
el aroma del horno callejero,
el retrato amarillo,
la carta de amor deshilachada.

Sé que encierras el arcano
 y el alcanfor pajizo del cajón callado del ropero.
Sé por ti de amores ya pasados,
sé por ti  de mi mañana. incierto

Conozco tu realidad de antaño,
tu gloria momentánea,
 tus años empolvados.
Libro amigo, compañero del alma:
¡ recíbeme en el renglón dejado ¡

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