Hoy asistí a un
velatorio. El muerto era un amigo albañil, constructor, activo, trabajador…; un
luchador nato. Ha muerto de un infarto a los cincuenta años. Bueno, pues ya
está, así es la vida, hay que seguir, ánimo, adelante, su esfuerzo dejará
huella…, y cosas parecidas le decía a unos de los deudos delante del cadáver de
mi conocido que estaba allí, en su caja, muy serio, quietecito, detrás del
cristal de la salita del tanatorio. Ya ve usted, me contestó el deudo: era un
luchador, un hombre de empuje, un hombre que ha dado la cara…; Era como usted,
lo mismito que usted…; no hay que tomarse la vida tan a pecho; y ya ve: él, por el muerto, en su caja; y
usted viviendo solo como un perro en la Almedina ( mi casa se llama así)…,
mejor vivir tranquilo.
A la vuelta del velatorio le he abierto la puerta del patio a Tobi ( mi
perro) y le he echado un trozo de jamón al chucho. ¡Coño!, Tobi, le he dicho: cómetelo
despacio… Y Tobi ha movido el rabo
alucinando pepinillos. ¡Ah!, la vida de perro. Guau, guau, guau tengo gana esta
noche de gritarle al mundo
sábado, 30 de junio de 2012
Ausencia
Hubiera dado años de mi
vida por no haberte conocido. Por no
saber, siquiera, que podías existir; por
no palparte como lo hago ahora: permanente, presente y alejada.
Hubiera dado años de mi vida para no seguir
sintiendo que añoro “ un pensamiento muy
dulce, un paseo por tus días, un susurro que no acabe”. Saber que existes,
y estás. y te aproximas…; saber que un día “buscabas mi mirada, unas manos
llenas de palabras, un descanso a la orilla de mis besos”. Saberlo, y
sentirte en los brazos de otro hombre, danzando por la vida pegado a tus
costuras... Saberlo es vivir para seguir muriendo.. Daria años de mi vida porque mis manos no hubieran danzado por tu piel, porque tu voz no hubiese llegado a tus adentros, ni mis acordes rozaran tus entrañas. Si pudiera retroceder el tiempo y matar mi pasado, lo haría, lo quiero, lo suplico. Si pudiera…
Pero te has quedado aquí, pegada a las paredes, adherida al viento. Te has quedado en un susurro constante en mi almohada, en la pasión muda, ciega, sin norte y sin sentido que me lleva a tus orillas todas, a la imagen que recrean mis manos y descansa en mi pecho. Te has quedado en la brisa, y en la tarde, y en el aire que respiro y en cada latido de mi alma. Te has quedado aquí como se queda el tiempo… inalcanzable, inmaterial, eterno.
Hubiera
dado años de mi vida por no estar asomado
a tu playa... y soñarte, y sentirte, y vivirte en tu ausencia. ¡Ah!, si pudiera...
jueves, 28 de junio de 2012
La tienda de campaña
Creí que no podría
olvidarte y ya ves: te estoy olvidando a fuerza de no verte por estar metida en
una tienda de campaña. La imagino de las canadienses, , de las que tienen un
palo en el centro y hay que tener cuidado al moverse para no tropezar con él –
con el palo quiero decir –, no sea que caiga y arrastre de paso esquinas,
duendes o mariposas. Claro que siempre se puede sacar la cabeza, hundido el
chiringuito, y abierta la cremallera – de la tienda de campaña, claro – y vocear
al viento: ha sido un descuido entre tanto anhelo. ¡Uf!, a levantar de nuevo el
chiringo y quién sabe, a lo mejor, vuelven las olas a besar la arena de la
playa al día siguiente.
La cola del médico
LA
COLA DEL MÉDICO
En el pueblo. ir al médico es
mas que estar enfermo. Ir al médico tiene su fundo y su forma, su
antecedente y su consecuente. Uno se pone malo, como en todas partes, y acude a
la consulta llanamente; pero el transfundo de la enfermedad es bastante más
complejo. La enfermedad además de una dolencia, grande o chica, es un derecho y
un acto social que confiere al paciente
un cierto pedigrí. En el pueblo la enfermedad está asociada al paciente, su
familia, sus antepasados o su fortuna. La enfermedad es, mas que está, en
determinadas personas.
-
A fulana ya le ha dado la diabetes de su madre. Vino ayer con los análisis
y me lo dijo.
-
Pues a los Gatos – la familia de los Gatos – no les ha dado el azúcar.
Eso viene de Gumersindo el de la Niña Carmen.
Y
conversaciones por el estilo.
En la cola del médico están los crónicos y los eventuales. Acuden
también los recogerrecetas y los paniaguaos de los enfermos que no pueden
acudir a la consulta.
Cuando el enfermo es agudo y relativamente grave, o así lo entiende el
familiar afectado, lo llevan a la capital de inmediato, e ingresa por urgencias
en le hospital. Familias hay que van a urgencias cinco o seis veces al año.
Nadie se extraña de que fulano esté en urgencias, o haya llevado al hijo, o a
la madre, o a la tía a la capital. Ir a
urgencias no implica mucho. Ir a urgencias es como ir a la Farmacia o al
practicante, o al curandero.
Cuando uno va al médico por lo particular la cosa cambia. Allí ya hay
maldad preocupante y cierta.
Lo cierto es que Nela empieza a comprender la idiosincrasia de la
consulta del medico y participa en ella, porque, en general los enfermos la
quieren y la miman. Los enfermos llegan a la puerta del Ayuntamiento sobre las
ocho de la mañana y hacen cola para coger numero y entrar los primeros.
- Así no tengo que esperar explica la Ramona cuando, después de dos
horas de espera, le toca el numero dos.
Por lo particular, como decía antes, se invierte el proceso. Uno llega
con cita a las seis y queda gustoso en la sala de espera hasta las ocho. Dos
horas que uno paga y disfruta en silencio del silencio de los demás pacientes;
porque por lo particular uno está callado y mustio, por que para eso está malo.
A Nela le cuesta entender estas cosas. Ella sabe que por la mañana le
dan alguna cosilla, algún halago, algún saludo. Ella sabe que cada día hay en
la Plaza ocho o diez personas que esperan, y sabe que están allí junto a la
puerta que huele a alcohol y a potingue. Evito explicarle por qué la gente
espera para no esperar y por que estar malo representa algo prestigioso si la
afección es ligera. Son cosas de hombres, Nela, le digo; no intentes entender a
lo humano, porque si todo lo humano fuera explicable ya no seria humano y en el
fondo se desluciría y olería a pretencioso. Así que ante la cola del medico
para no esperar saludamos, y continuamos camino de la panadería.
miércoles, 27 de junio de 2012
Anhelo eterno
Me encontraré a mi mismo entre tus
labios
Por obra y arte de un anhelo eterno y renovadoEn cada amanecer, en cada noche,
En cada despertar, en cada instante
En cada latido, amor, de este pecho mioQue sigue latiendo por amarte
martes, 26 de junio de 2012
Grilletes oxidados
Añadiste eslabones a la cadena
antigua,
a la oxidada;
a la cadena aquella que arrastraba en tu ausencia.
Grilletes del tiempo amarrados a mí
sin saber que existían...
Y llegaste tú y los hiciste ciertos,
negros, ensangrentados, pintados de amarillo.
E hirieron mis tobillos hundidos en el cieno.
Y yo no lo sabía ...
Hasta que tú llegaste y los hiciste ciertos.
Hasta que apareciste y apareció mi miedo;
y creamos un sueño para matarlo luego.
Y yo no lo sabía...,
grilletes enlutados de un hombre sin esquinas,
grilletes asomados a la orilla del viento,
grilletes arrastrados por un camino incierto...
Y yo no lo sabía.
Pensé que me abrazaba el soplo de la vida
que la cadena aquella era tan solo era un cuento,
un cuento del pasado contado en mis rodillas
a la luz de la lumbre...
a la luz de aquel sueño.
Pero no; no era un cuento. Ni un poema,
ni un verso, ni un juguete dejado,
ni un señorito infame,
ni el murmullo del eco. Era más:
Eran los miedos todos de un cobarde sin tiempo.
Y yo no lo sabía...
y arrastraba mis ansias y dormía mis silencios
Hasta que tú llegaste y dejaste en mi alma
la sombra de tu vuelo.
No soy lo que quisiera,
Soy lo que soy, amor, :tan solo eso.
a la oxidada;
a la cadena aquella que arrastraba en tu ausencia.
Grilletes del tiempo amarrados a mí
sin saber que existían...
Y llegaste tú y los hiciste ciertos,
negros, ensangrentados, pintados de amarillo.
E hirieron mis tobillos hundidos en el cieno.
Y yo no lo sabía ...
Hasta que tú llegaste y los hiciste ciertos.
Hasta que apareciste y apareció mi miedo;
y creamos un sueño para matarlo luego.
Y yo no lo sabía...,
grilletes enlutados de un hombre sin esquinas,
grilletes asomados a la orilla del viento,
grilletes arrastrados por un camino incierto...
Y yo no lo sabía.
Pensé que me abrazaba el soplo de la vida
que la cadena aquella era tan solo era un cuento,
un cuento del pasado contado en mis rodillas
a la luz de la lumbre...
a la luz de aquel sueño.
Pero no; no era un cuento. Ni un poema,
ni un verso, ni un juguete dejado,
ni un señorito infame,
ni el murmullo del eco. Era más:
Eran los miedos todos de un cobarde sin tiempo.
Y yo no lo sabía...
y arrastraba mis ansias y dormía mis silencios
Hasta que tú llegaste y dejaste en mi alma
la sombra de tu vuelo.
No soy lo que quisiera,
Soy lo que soy, amor, :tan solo eso.
El primer encuentro
EL PRIMER ENCUENTRO
Será, mujer, como un amanecer,
como una caricia, como un mensaje;
se cobijará el amor en tu sonrisa,
en tus labios, en tu pelo, en tu cintura…
Será encontrarte en tu andar, en tu cadencia,
en la noche que vendrá a buscarnos.
Será, amor mio, la brisa y la sal
de un mar anchuroso y sosegado,
el murmullo del viento…, cada ola,
Será, mujer, saber que te amo y que me amas.
Estaré esperando donde tú me digas,
estará tu vuelo donde cobije el alma,
y allí los dos, atardecidos,
aguardaremos que llegue la mañana.
Y cuando llegue, y nos encuentre juntos,
y me despierten, de nuevo, tus entrañas
sabremos que existo porque existes,
abrazado a tu amor, soñando con tus ansias...
como una caricia, como un mensaje;
se cobijará el amor en tu sonrisa,
en tus labios, en tu pelo, en tu cintura…
Será encontrarte en tu andar, en tu cadencia,
en la noche que vendrá a buscarnos.
Será, amor mio, la brisa y la sal
de un mar anchuroso y sosegado,
el murmullo del viento…, cada ola,
Será, mujer, saber que te amo y que me amas.
Estaré esperando donde tú me digas,
estará tu vuelo donde cobije el alma,
y allí los dos, atardecidos,
aguardaremos que llegue la mañana.
Y cuando llegue, y nos encuentre juntos,
y me despierten, de nuevo, tus entrañas
sabremos que existo porque existes,
abrazado a tu amor, soñando con tus ansias...
lunes, 25 de junio de 2012
¿Escribiré?
¿Escribiré de amor…?; no
puedo. Ni una palabra, aunque sea muda; aunque no diga nada, aunque solo cite
una costura tuya, o un sendero, o una lágrima, o un olvido, o una plegaria.
Nada, aunque no diga nada. No escribiré ni una sola palabra de amor. No puedo.
¿Escribiré del rencor
tuyo…?; no puedo. Ni un reproche, ni un tópico, ni un silencio, ni siquiera el
odio amalgamado de nostalgia. ¿Cómo puedo escribir sobre el rencor si amo. ¿Cómo
puedo pronunciar esa palabra…, rencor, si no articulo un solo pensamiento que
no venga de la memoria intensa, apasionada, dolorida, ausente… de mis ansias
ancladas en tu piel y en tus besos?. Labios tuyos impregnados de miel, entrañas
que se mecen al ritmo de la brisa y la lluvia constante que mojaba el jardín.
No escribiré una sola palabra sobre el rencor tuyo. No acunaré si siquiera un lamento.
¿Escribiré de olvido?; no
puedo; ¿puede olvidarse la luz?, o ¿el
agua del bautismo de amor?, ¿dos besos en una gasolinera?, ¿la cadencia del mar
en una playa nuestra, solitaria y nuestra?,¿ tus brazos arracimados a mi cuello?,
¿la plenitud de tu mirada?, ¿ la noche toda que se asomó a mirarnos y a bailar
con nosotros bajo el cielo estrellado?. ¿Cómo puedo olvidar lo inolvidable? ¿
como puedo escribir y no palparte?, ¿Cómo puedo escribir y estar despierto?
¿Escribiré de ausencias…?,
¿de ausencias de amor?...no puedo. No hay ausencia si se vive tanto, no hay
ausencia si te estás muriendo sabiendo que no está y existe, sabiendo que no
existe si me agarro a tus contornos sabidos, a tu pecho anhelado, a un murmullo
de besos… que se han quedado aquí, pegados, adheridos, ciertos…; Y que aún
están, y los oigo y los persigo, y se escurren, y se aproximan y me están volviendo
loco.
No escribiré pues de
amor, ni del rencor tuyo, ni de olvido anunciado, ni de ausencias dolidas… ni
de besos. Esta noche no. Esta noche lo he dicho ya todo. No puedo escribir ni una palabra más.
miércoles, 20 de junio de 2012
La sombra de tu vuelo
¿Se ha quedado la sombra de tu vuelo entre mis manos?,
¿tan solo eso?...
No hay sombra sin sol que la proyecte,
ni vuelo sin libertad.
¡Ah!, la sombra de tu vuelo:
Jugaré con ella cada tarde,
la seguiré tras la lámpara encendida,
la alcanzaré, quizás, sobre una mesa
llena de nostalgias y deseo.
¡Ah!, la sombra de tu vuelo:
Abriré el cristal de la ventana
para aguardar, si parte, su regreso,
sentarla en mis rodillas,
acariciar su pelo...
Seguiré su rastro por mi alma...,
¡Ah!, la sombra de tu vuelo.
¿tan solo eso?...
No hay sombra sin sol que la proyecte,
ni vuelo sin libertad.
¡Ah!, la sombra de tu vuelo:
Jugaré con ella cada tarde,
la seguiré tras la lámpara encendida,
la alcanzaré, quizás, sobre una mesa
llena de nostalgias y deseo.
¡Ah!, la sombra de tu vuelo:
Abriré el cristal de la ventana
para aguardar, si parte, su regreso,
sentarla en mis rodillas,
acariciar su pelo...
Seguiré su rastro por mi alma...,
¡Ah!, la sombra de tu vuelo.
Lucia Serrano
Lucia Serrano Espejo es mi amiga en el Face, y dice
que le gusta lo que escribo. ¡A mí sí que me gusta lo que escribe ella! . Su poesía
es magia de puro simple, de puro natural, de puro sentimiento de esperanza.
¡Ah!, si yo supiera escribir como Lucia le diría lo que sigue, aunque al lado
del pensamiento de mi amiga, mis letras suenen a pastiche:
Tú, y como yo te leo;
acumulando en versos cada día,
la emoción que brota de tu alma.
Tú, y como yo te veo;
dejando atrás historias doloridas,
y metiendo palomillas en tu casa,
al calor del brasero.
Tú, y como yo te quiero;
agarrada a ser tú por sentimiento
y agarrada a un vivir esperanzado...
en ansias de un mañana.
No dejes de escribir, Lucia Serrano:
y llena mi vida de esperanza.
POEMA DE LUCIA SERRANO
Tu y como vivas,
cada emocion , sera tu fuerza ,
o tu dolor ,,,
Siempre la ilusion ,
pone sentimiento ,
viste de un color ,
que es calma en el cuerpo ,
Ese azul celeste ,
ese que crece en los valles ,
... donde el verde predispone ,
a pintar ya la esperanza ,,,,
Salidas y solo eso ,
es forjarse en experiencias ,
esas solo son los rios ,
donde se riegan las siembras ,,,
Fiesta es risa que hace gloria ,
que se instala en los rincones ,
entre las venas y la sangre ,
forma la salud que es fuego ,
por que el dolor no camina ,
que le mando hacer destierro,,,,
cada emocion , sera tu fuerza ,
o tu dolor ,,,
Siempre la ilusion ,
pone sentimiento ,
viste de un color ,
que es calma en el cuerpo ,
Ese azul celeste ,
ese que crece en los valles ,
... donde el verde predispone ,
a pintar ya la esperanza ,,,,
Salidas y solo eso ,
es forjarse en experiencias ,
esas solo son los rios ,
donde se riegan las siembras ,,,
Fiesta es risa que hace gloria ,
que se instala en los rincones ,
entre las venas y la sangre ,
forma la salud que es fuego ,
por que el dolor no camina ,
que le mando hacer destierro,,,,
martes, 19 de junio de 2012
Mi mesa
LA
MESA
Mi
mesa de trabajo:
mi
vieja y polvorienta mesa de trabajollena de afanes olvidados,
recuerdos y quimeras.
En
tu estructura de pino se ha forjado
parte
de mi vida.Vetas segovianas llevadas al Sur .
Mi mesa de un sótano añadido
a días sin ventura.
papeles cotidianos , anhelos y poesía
mas que de triunfos y oropeles.
en el centro el futuro hecho ficha y cuartilla,
en el izquierdo, asuntos olvidados;
y, ocupando el hueco del tintero,
el ansia ineficaz de lo inmediato,
y el alma mía , mi mesa de trabajo,
que en silencio , sobre ti ,se duerme en el tablero.
CUENTO VERIDÍCO DEL SEÑOR
DEL BOTÓN
Sobre una encalada pared del Portalón de la Casa Grande de Escúzar se encuentra el
retrato del Señor del Botón ( D. Francisco de Fonseca y Campos ) , antepasado
común de los pocos que espero lean estas cuartillas, que tenia un botón desabrochado de la
bragueta cuando le hicieron la foto. De
ahí su sobrenombre centenario de Sr. del Botón. Pues bien, un día de los
interminables que ha pasado y pasa en su fotografía , al atardecer, cuando por
la ventana de la Plaza entraba el sol matizando las motitas de polvo, el Sr.
del Botón , cansado de su mote, levantó la mano de su rodilla izquierda , la dirigió certero a la bragueta y abotonó
en un instante el pantalón.
domingo, 17 de junio de 2012
El hoyo de pan y aceite.
Éramos amigos. Hace una
eternidad llegaba a mi casa a que le dieran la merienda y luego jugábamos a ser
amigos. Sabía subirse a los arboles, llegar hasta los nidos, pisar los charcos
en los días de lluvia y apedrear a los perros pegados. Yo no; yo no sabía hacer
esas cosas. Los nidos no se cogen, los zapatos relucen y cuando los perros se
pegan se mira a otra cosa…; Yo sabía el francés ñoño de mi institutriz de
pacotilla, y él mascullaba el arameo entre el frio o el barro. Luego se comía
el hoyo de pan con aceite y azúcar y se iba a su casa que era hora de que el
señorito hiciera la plana de redondilla
y las cuentas.
Y pasaron más de
cincuenta años.
Cuando llegó al hospital
yo me moría y apenas lo pude reconocer. Estaba calvo, destartalado y con una
mujer alemana enorme... tan vieja como él, o más. Empezó a hablarme de usted desde los pies de
la cama. De pronto abrió una bolsa del Mercadona y sacó una hogaza de pan de
pueblo. Luego una botellita de aceite y una navaja. El azúcar estaba liada en
un papelito.
Toma, me dijo, me dio un abrazo y se fue. Yo me quedé con mi soledad y sin apedrear a
los perros pegados; pero tenía allí, en mi cama, un hoyo de pan y aceite y un
montón de lágrimas.
Seguir viviendo.
Sin más meta que
apaciguar el tiempo,
apresarlo, retrasarlo si quiero,acariciarlo incluso,
estrangular las manecillas del reloj…,
si puedo.
Sin más ansias que
acurrucar las nanas de tu abuela,
hacerlas mías,susurrarlas a tu oído sentada en mis rodillas,
jugar a encadenarme a tu piel…,
y a tu aliento.
Sin más camino que amarte en la noche de siempre,
permanecer oculto,
ampararme en la oscuridad para acercarme
y mecerme en el calor del sentimiento…,
antiguo.
Sin más esperanza que no leer tus cartas,
sin más anhelo que no entender tus letras,
sin más luz, ni más norte, ni más vida
que arrastrarme a la sombra de tu vuelo…,
de antes.
movido de alhucemas,
sin saber si el olvido me ha arrastrado por años de tu vida…,
años perdidos, angustiosos, míos.
martes, 12 de junio de 2012
Quiero
Cuando mis ojos estén
saciados de ti,
calmados por la muerte, ¿o por el sueño?
Cuando el desván de tus
anhelos permanezca ordenado,calmados por la muerte, ¿o por el sueño?
Y la cordura llegue mecida por el viento…
Cuando el caos de mi lecho deje paso
y acurruque tu alma una nana de esperas
enlazando tus labios a cada sentimiento…
Cuando la lluvia caiga
sobre siembras resecas
y la escuchemos juntos
mojando las aceras,y podamos mirarnos sin más meta que mirarnos tan solo…
Cuando llegue la tarde, aunque
te sienta lejos,
y aprenda a pensarte
y escucharte en el silencioSabré que ya he llegado…; Podré decir, te quiero.
lunes, 11 de junio de 2012
Epílogo
Se despertó con la resaca del último abrazo pegada a la garganta, se miró en el espejo esperando encontrar su pobre alma perdida, lo único que vió fue la decisión recién parida... y se vistió despacio contemplando su sombra bailando por la estancia, preparó su equipaje: algunos viejos versos, un cuaderno de descuidos repleto de inquietudes mal contadas... sus vaqueros raidos, el último cuento al calor de la lumbre... se calzó sus botas eternas, echo mano a su bolso y salió cerrando despacio la puerta de la casa.
Le dejó de recuerdo tan sólo una lágrima que cayera en la almohada aquella madrugada, y el olor de sus manos metido en la entretela de su reseco olvido... le dejo su mirada en cada despertar y algo más de mil besos jugando al escondite en los días de lluvia ( Pilar Tejero. Cuaderno de descuidos; anhelos. Bogstop junio 2012)
Le dejó de recuerdo tan sólo una lágrima que cayera en la almohada aquella madrugada, y el olor de sus manos metido en la entretela de su reseco olvido... le dejo su mirada en cada despertar y algo más de mil besos jugando al escondite en los días de lluvia ( Pilar Tejero. Cuaderno de descuidos; anhelos. Bogstop junio 2012)
-----------------------------------------------------------
Y este relato terminó como sigue:
Y se quedó el olvido apresado en sus besos, y llamó cada noche a sus entrañas todas, y mojó la almohada con cien lágrimas suyas jugando al escondite en cada madrugada
domingo, 10 de junio de 2012
A la sombra de tu vuelo
.
Erase una vez un Rey que no era rey, y ni siquiera presidente de cualquier republica normalita de andar por casa. No era tampoco barón por no tener dineros para alargar la "v" y transformarla en "b", y empezó a no quedarle ni la "b" ni la "v".
Así que un día pensó: me casaré con quien me traiga a palacio unas botas katiuskas; y pueda pisar charcos y dejar de ser Rey.
Así pues, y animado en quizás su ultimo celo cagalero, envió un mensaje por todo el reino anunciando sus intenciones en un curriculum cuidado y primoroso de media página y sin foto.
Y le llegó una moza republicana y tersa y le puso en la mesa una renuncia cierta para seguir hablando
Erase una vez un Rey que no era rey, y ni siquiera presidente de cualquier republica normalita de andar por casa. No era tampoco barón por no tener dineros para alargar la "v" y transformarla en "b", y empezó a no quedarle ni la "b" ni la "v".
Así que un día pensó: me casaré con quien me traiga a palacio unas botas katiuskas; y pueda pisar charcos y dejar de ser Rey.
Así pues, y animado en quizás su ultimo celo cagalero, envió un mensaje por todo el reino anunciando sus intenciones en un curriculum cuidado y primoroso de media página y sin foto.
Y le llegó una moza republicana y tersa y le puso en la mesa una renuncia cierta para seguir hablando
-
Dimite y
hablaremos.
-
Bueno…, si
yo no soy dada; ¿de qué voy a dimitir?
-
De tu
reino.
-
Tengo que
acudir a mi pasado; me ha llamado mi pueblo.
-
No tienes
pueblo, ni alma, ni pasado. Eres un miserable roto y apenas te queda un trocito
de “v”.
-
Yo soy yo.
-
Tú eres yo,
o me marcho y me llevo las botas katiuskas
-
Es de
noche…
-
Es mi
tiempo
Y el Rey que no era
rey, ni barón, ni presidente de la republica de andar por casa se puso sus últimos
zapatos de charol que le hacían daño en dedo gordo y se metió en la alberca de
los jardines de palacio hasta que el agua le llegó por la cintura. Luego, se
tendió sobre las camas de rana y acarició un agua inexistente.
Donde yo te mande
Pensé que era septiembre y tú
me acariciabas. Pensaste que acudíamos al parral a recoger pezones y llevarlos
de mi boca a la tuya. Dulces, arracimados, míos. Pero se guardaban en bolsas de
papel y las avispas todas zumbaban por la boca. Amaste sin amarme y sin saber
que luego se atragantarían cien viejos al ritmo del reloj. Más allá de los
cuartos, en cada campanada, en cada estupidez colgada del champán entre una
nube de confetis.
Una, dos, nueve… doce: feliz
futuro de un amargo tiempo ido en insultos y en besos y en nostalgia.
Y me quedé adherido a un sueño
imaginado.
-
La culpa es tuya. Si vienes y
los coges…
-
¿los pezones?
-
No; las campanadas, y el
tiempo, y las avispas todas.
-
No puedo; están metidos en
cartuchos de papel.
-
Entonces no me ames; no
acaricies mi pelo, no tientes las cimas de mi cuerpo. Olvídame si puedes y
olvidaré si puedo.
-
No me dejes; te amo.
-
No te dejo, te espero; pero
has de tragarte las avispas, y el tiempo, y los confetis y hasta el collar de
perlas que pusiste en mi cuello.
-
Estamos en septiembre…, vida mía.
-
Estamos donde yo te mande;
estamos en enero.
Y me quedé dormido debajo de una parra inexistente, tiritando de frio por estar en enero.
martes, 5 de junio de 2012
MADRE
MADRE
Hoy supe que ya te conocía:
¿ recuerdas? : paseábamos juntos por una Alhambra sola,
música nuestra
derramada en sus muros rojizos.
¿ Recuerdas ? :
Jugamos a escondernos en los jardines todos,
cogiendo mariposas en nenúfares blancas,
( puestas allí para coger mariposas).
¿Recuerdas?:
Lanzábamos hojitas por las cascadas chicas
que bajaban cargadas de barcos de papel.
Hoy he pasado a tu derecha...
y te he reconocido ; ¿ o a tu izquierda? ,
jugando a aproximarme a cuaresmas de luz.
¿ Pero y tu voz , madre ? :
¿ Qué ha sido de tu voz?.Me aguardabas de nuevo en caricias azules,
me ofrecías regazos para una eternidad
Pero ¿ y tu voz ? .
No puedo escuchar su voz:No recuerdo tu voz , madre,
y temo que te alejes si no la reconozco.
-
Ven , acércate , hijo , que no llego hasta ti.
-
¡Ah ! , no muevas el brasero
que
las piernas son charcos de la lluvia celeste,
y
la noche nevada , y la luna de siempre,
y
tu soledad de niño solo, hijo :
absolutamente
solo,
llamando a mi puerta moribunda.
Naufragio de mi alma :
naufragio en el secano,en el secano ardiente
de un Sahara venido:
¿ donde ha quedado tu voz ?, madre;
¿
en las ramblas de Escúzar ?,
¿
en los álamos viejos? ,
¿
en los tomillos todos? ,
¿ en el sol de
poniente?
Hoy he buscado en lunares
de yeso
rajados de bravanes en quejidos de luz,allí donde soñamos,
allí donde estuvimos,
allí donde he sentido el eco de tu voz .
Lo sé ; lo he escuchado
pero no recuerdo:
el tono , madre :
la voz tuya que llama, susurrante y, amiga …:
la voz que era refugio ,
la voz que me llamaba …antes !:
-
ven, hijo, que marcho, y quiero
acariciarte.
Y se quedó dormida en mi hombro de niño,
y notaba sus labios Y se quedó dormida en mi hombro de niño,
( morados,
y sus manos largas como la vía láctea.
Medio millón
de estrellas, que te mando en el
tren.
Mil constelaciones mas que
te devuelvo mías:Piiii, piiiii …. , las luces del juguete derramando nostalgias :
Juguemos , madre, al escondite eterno.
Nuestro
tren dando vueltas por la mesa camilla,
por un cielo acolchado en luces
amarillas
próximo y querido.
Por un cielo añorado para toda la vida,
por un poniente tuyo en tus ojos vidriados .
-
Corre , hijo, que el vagón se ha dormido
en
manteles de ensueño:,
escondites
eternos sobre Granada virgen .
cinco
, seis , siete ocho ….,
· No
puedes contar , que estar dormida.
· No
puedes jugar, que estas ya muerta
Hoy supe que ya te conocía:
¿ recuerdas ? : de siempre,
de cien años atrás.Te había visto mirarme ,
y acariciar mi pelo con dedos largos
( azulados.
Mientras, madre : te morías
materialmente.
domingo, 3 de junio de 2012
Me quedé en tus senderos
Sube por mis costuras, si te
atreves,
sube hasta llegar a la cima de un recuerdo que soñamos...
sube por mis costuras, si te atreves,
y deja tus huellas lentas en un anhelo antiguo.
Sube al tiovivo de mis besos, si te atreves,
y juega una y otra vez a vestir mi piel con tus deseos,
sube tu despertar hasta mi boca, si te atreves,
y toma mis suspiros en tus labios,
Sube por todos mis senderos, si te atreves,
sube hasta mis cumbres y conquista tu terreno...
trágate la distancia que nos une, si te atreves,
y pon tus ansias a correr como locas por mis venas.
sube hasta llegar a la cima de un recuerdo que soñamos...
sube por mis costuras, si te atreves,
y deja tus huellas lentas en un anhelo antiguo.
Sube al tiovivo de mis besos, si te atreves,
y juega una y otra vez a vestir mi piel con tus deseos,
sube tu despertar hasta mi boca, si te atreves,
y toma mis suspiros en tus labios,
Sube por todos mis senderos, si te atreves,
sube hasta mis cumbres y conquista tu terreno...
trágate la distancia que nos une, si te atreves,
y pon tus ansias a correr como locas por mis venas.
Sube tu
mirada reposando en mis esperas... si te atreves
Ya estoy
en ti, y permanezco vivo.
Respiro y
siento como tú me dices.
Acaricié
el presente sin ser míoy el pasado todo se hizo dolor sin tregua.
Atrévete
tú a mirarme a los ojos,
Atrévete a
matarme de nuevo,sabiendo que el cobarde que tú amaste
levanta la cabeza para seguir tu vuelo.
Y así, de
madrugada, cuando duerma,
cuando las
ansias las acaricie el sueño,sabrás que existo porque existes
y el duelo de mis ojos
se quedó en tus senderos.
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