¿Escribiré de amor…?; no
puedo. Ni una palabra, aunque sea muda; aunque no diga nada, aunque solo cite
una costura tuya, o un sendero, o una lágrima, o un olvido, o una plegaria.
Nada, aunque no diga nada. No escribiré ni una sola palabra de amor. No puedo.
¿Escribiré del rencor
tuyo…?; no puedo. Ni un reproche, ni un tópico, ni un silencio, ni siquiera el
odio amalgamado de nostalgia. ¿Cómo puedo escribir sobre el rencor si amo. ¿Cómo
puedo pronunciar esa palabra…, rencor, si no articulo un solo pensamiento que
no venga de la memoria intensa, apasionada, dolorida, ausente… de mis ansias
ancladas en tu piel y en tus besos?. Labios tuyos impregnados de miel, entrañas
que se mecen al ritmo de la brisa y la lluvia constante que mojaba el jardín.
No escribiré una sola palabra sobre el rencor tuyo. No acunaré si siquiera un lamento.
¿Escribiré de olvido?; no
puedo; ¿puede olvidarse la luz?, o ¿el
agua del bautismo de amor?, ¿dos besos en una gasolinera?, ¿la cadencia del mar
en una playa nuestra, solitaria y nuestra?,¿ tus brazos arracimados a mi cuello?,
¿la plenitud de tu mirada?, ¿ la noche toda que se asomó a mirarnos y a bailar
con nosotros bajo el cielo estrellado?. ¿Cómo puedo olvidar lo inolvidable? ¿
como puedo escribir y no palparte?, ¿Cómo puedo escribir y estar despierto?
¿Escribiré de ausencias…?,
¿de ausencias de amor?...no puedo. No hay ausencia si se vive tanto, no hay
ausencia si te estás muriendo sabiendo que no está y existe, sabiendo que no
existe si me agarro a tus contornos sabidos, a tu pecho anhelado, a un murmullo
de besos… que se han quedado aquí, pegados, adheridos, ciertos…; Y que aún
están, y los oigo y los persigo, y se escurren, y se aproximan y me están volviendo
loco.
No escribiré pues de
amor, ni del rencor tuyo, ni de olvido anunciado, ni de ausencias dolidas… ni
de besos. Esta noche no. Esta noche lo he dicho ya todo. No puedo escribir ni una palabra más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario