Solo la soledad nos hace libres;
y solo nos acompaña si nos deja...
Como un atardecer,
como un murmullo,
como un canto de amor,
como una queja.
Solo la soledad nos hace libres;
y solo nos acompaña si se aleja...
jueves, 31 de mayo de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
Las cerezas
Apaciguó tu mirada
aquellas ansias mias agolpadas a tus labios cada noche. Los dejaste
entreabiertos, húmedos, albergando caricias. Y subí hacia ellos como el
adolescente que llega hasta la huerta de las cerezas prietas y
llena los bolsillos para que fueran
tuyas. Quiso ofrecértelas una a una, y seguirlas luego con la lengua
arracimando dicha en la comisura de la boca.
Luego, mas tarde, cuando
buscó tu piel, supo que no estabas y que el cerezo aquel dormía deshojado.
Alguien, quizás, hizo suya la fruta.
lunes, 21 de mayo de 2012
La ventana abierta
Has dejado la ventana abierta,
abierta para mí y en ti.
Para que llegue el Moncayo
y la cierre de golpe con su savia de vida.
¿abierta o entreabierta?:
como la boca tuya.
como la brisa cierta,
como la pasión eterna y renacida,
como la tarde muerta...
¿Hasta luego, adiós, hasta mañana...?
y el coche que se aleja,
arrullando tus lagrimas.
¿Adiós, adiós, adiós atardecido?
y el coche que regresa...
y que se cruza y pasa.
Y la mar en calma
recibiendo el pedrisco sobre la espuma blanca.
¿Para qué sirve mi vida sin tus besos?
¿para qué sirve el amor sin esperanza
abierta para mí y en ti.
Para que llegue el Moncayo
y la cierre de golpe con su savia de vida.
¿abierta o entreabierta?:
como la boca tuya.
como la brisa cierta,
como la pasión eterna y renacida,
como la tarde muerta...
¿Hasta luego, adiós, hasta mañana...?
y el coche que se aleja,
arrullando tus lagrimas.
¿Adiós, adiós, adiós atardecido?
y el coche que regresa...
y que se cruza y pasa.
Y la mar en calma
recibiendo el pedrisco sobre la espuma blanca.
¿Para qué sirve mi vida sin tus besos?
¿para qué sirve el amor sin esperanza
jueves, 17 de mayo de 2012
Soledad
Hubo una vez un caminante
que se quedó solo a mitad de una subida prolongada y tortuosa. Había recorrido
todo el camino con su mujer al lado, su compañera de siempre, a veces rezagada,
a veces diligente, con los pies doloridos o los sueños muertos, pero compañera
fiel y querida.
Y el caminante aquel, al
verse solo, acomodó el hato, rehízo la carga, cambió las alpargatas y siguió
subiendo. Subió hasta la orilla del mañana, hasta la línea del destino, hasta
el nacimiento de todos los ríos que van a dar a la mar.
Y se detuvo. Una cruz de piedra
soportaba dos tablitas indicadoras que rezaban: camino de la derecha, camino de
la izquierda.
Y el caminante no pudo
elegir: se agarró a la cruz hasta hincarse de rodillas y lloró amargamente su
renacida soledad.
martes, 15 de mayo de 2012
Caminante de ayer.
Me he sentado en tu ausencia
junto al recuerdo tuyo,camino bacheado en distancias de ti.
Me he sentado a mirar la indicación pequeña,
la señal situada en cruceros sin sol.
Se detuvo mi andar porque tú ya no estabas,
porque las metas viejas volaron al vacío,
y va sintiendo el alma el caminar cansino
( por tu ausencia.
Me he sentado a buscar mi brújula de antes,
mi Polar cotidiana: mensajes que eran besos ,
constelación de curvas y de senos,
carrusel de plaza circular y ondulante.
Me he sentado al borde del camino :
me he sentado a dejarte de querer,y no he podido.
lunes, 14 de mayo de 2012
Adelántate al mar
Adelántate al mar,
Deja que el agua empape
los pliegues de tu falda;deja que la espuma acaricie tus piernas,
permite que la espuma llegue a tus entrañas;
Que cada ola palpite en tu cintura,
y te atraiga, y te bese, y te haga suya…
Tu voz.
Hay voces que te llegan, te
alcanzan, trascienden y forman parte de
tu ser sin más remedio que recordarlas siempre. Debo seguir los consejos de
Circe y atarme al mástil del recuerdo
para seguir soñando con tu piel cálida y entregada sin morir por no tenerte. Un mar embravecido o una
cadencia de olas pequeñas y fugaces; cualquier cosa: el murmullo del agua en
las fuentes de Granada, o los jazmines todos derramando su aroma. Hay voces que
no llegas a escuchar, y las percibes luego en silencios enmarañados con sabanas
blancas y obsesivas. Hay voces que
orillan tus querencias y penetran, y te hacen suyo, y alcanzan tu memoria como
el agua a la mar; en cien meandros perezosos que llegan, y acarician la sal y
el oleaje, y te hacen una foto en Punta Humbría.
Hay voces que permanecen
siempre como el canto de una modistilla sobre una camisa vieja, o cosiendo un
pantalón deshilachado; Canto de amor remansado en un ayer anclado en la
eternidad.
Hoy cortaré por ti una
flor, aunque tú no quieras.
viernes, 11 de mayo de 2012
Amaneció por amanecer casi sin día,
sin que la luz rompiera los silencios,
sin ahuyentar rumores, ni apagar lucernarias;
acurrucando murmullos y secretos.
La noche aquella se nos quedó prendida
de tanto ansiarla y esperarla tanto;
se nos quedó, por amor, entre los dos asida
se nos quedó en el alma, se nos quedó aguardando.
Si amaneció, fue por contemplarte,
por arropar mi sueño al pensamiento,
por mirar tus labios y besarte,
por amarte sin mediar horas ni tiempo.
Si llegó a tu piel la amanecida
y la luz del alba dibujó tus senos,
en el contorno aquel se me quedó la vida,
que de otro amanecer yo no me acuerd
Sigues en silencio, Dios mío;
Sigues en silencio.
Distingo el buzón vacío y el teléfono yerto,
la noche sin estrellas y el rumor del silencio.
Distingo la escarcha en la camada del olivar helado;
Parejos están el hogar sin leña y el frío de mi lecho:
A los pies de un arroyo sin agua,
de una tarde de invierno…
Escucho los sonidos mecidos en el viento,
y el murmullo del campo, y el eco de la noche.
Los acaricio, casi, para saber que existes
guardando mi recuerdo
Pero es en vano, Amor, que no te encuentro;
Que el alma me responde que sigues en silencio
miércoles, 9 de mayo de 2012
¿Mañana?
Será como un amanecer,
como una caricia, como un encuentro;
se cobijará el amor en tu sonrisa,
en tus labios, en tu pelo, en cualquier cosa.
Será encontrarte en tu andar, en tu cadencia,
en la noche que vendrá a buscarnos.
Será, amor mio, la brisa y la sal
de un mar anchuroso y sosegado,
el murmullo del viento,
cada ola,
Será saber que te amo y que me amas.
Estaré esperando donde digas,
estará tu vuelo donde cobije el alma,
y allí los dos, atardecidos,
aguardaremos que llegue la mañana.
Y cuando llegue, y nos encuentre juntos,
y me despierten, de nuevo, tus entrañas
sabremos que existo porque existes,
abrazado a tu amor, soñando con tus ansias...
como una caricia, como un encuentro;
se cobijará el amor en tu sonrisa,
en tus labios, en tu pelo, en cualquier cosa.
Será encontrarte en tu andar, en tu cadencia,
en la noche que vendrá a buscarnos.
Será, amor mio, la brisa y la sal
de un mar anchuroso y sosegado,
el murmullo del viento,
cada ola,
Será saber que te amo y que me amas.
Estaré esperando donde digas,
estará tu vuelo donde cobije el alma,
y allí los dos, atardecidos,
aguardaremos que llegue la mañana.
Y cuando llegue, y nos encuentre juntos,
y me despierten, de nuevo, tus entrañas
sabremos que existo porque existes,
abrazado a tu amor, soñando con tus ansias...
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