lunes, 21 de mayo de 2012

La ventana abierta

Has dejado la ventana abierta,
abierta para mí y en ti.
Para que llegue el Moncayo
y la cierre de golpe con su savia de vida.
¿abierta o entreabierta?:
como la boca tuya.
como la brisa cierta,
como la pasión eterna y renacida,
como la tarde muerta...

¿Hasta luego, adiós, hasta mañana...?
y el coche que se aleja,
arrullando tus lagrimas.
¿Adiós, adiós, adiós atardecido?
y el coche que regresa...
y que se cruza y pasa.
Y la mar en calma
recibiendo el pedrisco sobre la espuma blanca.
¿Para qué sirve mi vida sin tus besos?
¿para qué sirve el amor sin esperanza

1 comentario:

  1. Se alejan los huracanes, se apaciguan las aguas después de la tormenta... Y hasta el cierzo se amansa ante la fuerza de la verdad eterna, y se abren las ventanas para llenarse de certezas.

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