Yo, que por amor corrí
hacia mi historia
por cumplir un destino,y deseché la luz que llevabas prendida
y me sumí en tinieblas sin poder aguardar
la madrugada...
Y por tí me vi atardecido y
sin orgullo:
cobarde, solo, desván de miedos todos.y así, para que fueses mía, abracé tu recuerdo
solamente
Y le pedí al destino que
aguardara un instante,
que me otorgara un
tiempo,que serenase el alma.
Amanecí lamiendo mis heridas: te esperaré esta noche,
te soñaré mañana.Y cuando pase el día y adivine tu ausencia,
cuando vuelva la noche y moje la almohada,
cuando el sol se haya ido y me acurruque el tiempo
sabré que me aguardaste sin saberlo...
en tu playa de siempre.
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