viernes, 13 de julio de 2012

Yo


Yo, que por amor corrí hacia mi historia
por cumplir un destino,
y deseché la luz que llevabas prendida
y me sumí en tinieblas sin poder aguardar
la madrugada...

Y por tí me vi atardecido y sin orgullo:
cobarde,  solo, desván de miedos todos.
y así, para que fueses mía, abracé tu recuerdo
solamente

Y le pedí al destino que aguardara un instante,
que me otorgara un tiempo,
que serenase el alma.


Amanecí lamiendo mis heridas: te esperaré esta noche,
te soñaré mañana.
 
Y cuando pase el día y adivine tu ausencia,
cuando vuelva la noche y moje la almohada,
cuando el sol se haya ido y me acurruque el tiempo
sabré que me aguardaste sin saberlo...
en tu playa de siempre.

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