sábado, 20 de agosto de 2016

EL JINETE ROSA

SOBRE LA PLAYA.

Hambre y silencio, silencio y hambre. La playa que nos lame en forma de jinete; jinete de muerte rosa, jinete que cabalga camino de las olas. Y yo callado, acumulando espuma para acudir dormido a arrancarte las uñas. Y tu callada, para no romper la angustia del silencio. Nos mece la amargura como nos mece el viento, arracimando sueños y matando amapolas. Hambre y silencio, silencio y hambre.


Ha llegado tu carta a despertar la lluvia, aquella que escuchamos apaciguando ansias; Lluvia en la zahorra, lluvia en los rosales, lluvia sonora. Si; los cristales del mar y de tus ojos regando mi pasado para que no se pase, para que permanezca, para que crezca el silencio, y el hambre y la mañana.  

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