martes, 5 de febrero de 2013

PAZ, EN JULIO




He esperado eternamente que llegaras,
y tanta espera te forjó desnuda, ondulante , esbelta , deseada.
Te he sentido mecida en el solano como semilla vana
alejándote del pez en la tramilla del polvo de la parva.

Te he añorado en horas de angostura
cuando el calor endulza la mirada,
cuando el lunar de la  sombra del ciprés se balancea
en toques de campana.

Te he esperado eternamente en largas siestas
de este Sur sudoroso  que es España, 

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